
Ingredientes
Para preparar un codillo confitado necesitarás:
1 Codillo de Embutidos La Granja (preferiblemente con piel).
Aceite de oliva suficiente para cubrirlo.
Ajos.
Codillo confitado a baja temperatura
Hay recetas que impresionan por su complejidad y otras que lo hacen por el resultado. El codillo confitado a baja temperatura pertenece a esta segunda categoría.
Con una cocción lenta, constante y llena de paciencia, el codillo alcanza una textura extraordinariamente tierna, hasta el punto de desprenderse del hueso casi sin esfuerzo. Si además se termina con un golpe de horno, la piel adquiere un acabado crujiente que convierte este plato en una auténtica experiencia gastronómica.
Es una técnica tradicional que requiere tiempo, pero muy poca intervención. El horno hace prácticamente todo el trabajo.
¿Qué significa confitar un codillo?
En el caso del codillo, este proceso permite que el colágeno se transforme poco a poco en gelatina natural, dando lugar a una carne extremadamente jugosa y melosa sin perder ninguno de sus jugos.
El resultado es un plato con una textura difícil de conseguir mediante otros métodos de cocción.
Elaboración paso a paso
1. Sella el codillo
Salpimenta el codillo y dóralo en una sartén por todos sus lados.
Este paso ayuda a potenciar el sabor y mejora el acabado final de la receta.
2. Cubre con aceite
Introduce el codillo en una olla resistente al horno y cúbrelo completamente con aceite de oliva.
Añade los ajos, el laurel, la pimienta en grano, el romero y el tomillo para aromatizar la cocción.
3. Cocina lentamente
Tapa la olla y cocina el codillo entre 85 y 90 °C durante 6 a 8 horas.
La temperatura baja permite que las fibras musculares se relajen lentamente, conservando toda la jugosidad de la carne.
4. Deja reposar
Una vez terminado el cocinado, deja que el codillo se enfríe dentro del propio aceite.
Si puedes esperar, consérvalo uno o dos días completamente cubierto por la grasa de cocción. Durante ese tiempo los sabores se intensifican y la textura mejora todavía más.
5. Consigue una piel irresistible
Justo antes de servir, hornea el codillo a 220 °C durante unos 15 minutos.
Este último paso consigue una piel dorada, fina y crujiente que contrasta perfectamente con el interior extremadamente meloso.
¿Con qué acompañar un codillo confitado?
Este tipo de preparación combina muy bien con guarniciones sencillas que respetan el protagonismo de la carne.
Algunas opciones son:
- Puré de patatas cremoso.
- Patatas panaderas.
- Verduras asadas.
- Chucrut.
- Setas salteadas.
- Verduras al vapor.
- Mostaza antigua o salsa de cerveza.
Una técnica perfecta para la hostelería
El confitado a baja temperatura no solo ofrece un resultado excepcional, sino que también aporta importantes ventajas en cocina profesional.
Permite cocinar grandes cantidades con antelación, mantener una calidad constante y regenerar cada pieza en el momento del servicio con un simple golpe de horno.
Esto reduce tiempos de preparación, facilita la organización en cocina y garantiza que cada cliente disfrute de un codillo con la misma textura y sabor.
El éxito empieza con un buen producto
La cocción lenta potencia todas las cualidades de la carne, pero solo ofrece resultados extraordinarios cuando se parte de una materia prima de calidad.
En Embutidos La Granja elaboramos nuestros codillos seleccionando cuidadosamente cada pieza para conseguir una carne jugosa, sabrosa y perfecta para recetas tradicionales, asados, guisos o elaboraciones a baja temperatura.
Porque cuando el tiempo trabaja a favor del producto, el resultado habla por sí solo: una carne que se deshace en la boca y un plato capaz de conquistar cualquier mesa.