JAMÓN CON PATA WESTFALIA
Nuestro Jamón de Westfalia ha sido elaborado con carne de cerdo y bajo estrictos controles de calidad para nuestros clientes.
INFO NUTRICIONAL
Valores medios por cada 100g de producto
Valor Energético (KJ / Kcal)
1323 KJ / 320 Kcal
Grasa Total (Lípidos Totales)
27,8 g
De las Cuales Grasas Saturadas
9,9 g
Hidrato de Carbono
<0,5 g
De los Cuales Azúcares
<0,5 g
Proteínas
17,3 g
Sal
0,91 g
CONTACTO
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Un clásico alemán con sello de calidad
El jamón Westfalia es, sin duda, uno de los productos cárnicos más reconocidos de la gastronomía centroeuropea. Originario de la región de Westfalia, en Alemania, este jamón se distingue por conservar el hueso tubular durante todo el proceso de elaboración, una característica que, además de aportarle una presentación muy tradicional, le confiere su aroma tan particular. De hecho, gracias a esta singularidad, el jamón de Westfalia con hueso figura en el registro europeo de denominaciones de origen protegidas, lo que garantiza su procedencia y su método de elaboración auténtico.
Un proceso de elaboración cuidado al detalle
Por otro lado, lo que realmente marca la diferencia en este producto es su meticuloso proceso de curación. En primer lugar, la pieza se sala a mano y, posteriormente, se voltea y reorganiza repetidamente durante varias semanas. A continuación, se deja secar en salas de curado especiales durante un periodo mínimo de seis meses. Finalmente, muchas piezas se ahúman en frío sobre madera de haya hacia el final de la maduración, un paso que resulta clave para conseguir su característico color rojo oscuro y su corteza dorada.
Jamón Westfalia. Sabor y aroma que lo hacen inconfundible
Asimismo, cabe destacar que el resultado de este proceso es un sabor abundante y profundo, con matices ahumados muy marcados. En algunas variantes tradicionales, además, se incorporan bayas de enebro durante la elaboración, lo cual aporta un toque aromático adicional y muy reconocible. Por consiguiente, no es casualidad que este jamón sea protagonista habitual de los famosos «schinkenplatte», esas tablas de jamones fríos surtidos tan populares en Alemania.
Variantes actuales del jamón Westfalia
Hoy en día, sin embargo, el jamón Westfalia también se elabora en versiones más adaptadas al consumo diario, como el jamón cocido y ahumado tipo Westfalia. En este caso, se trata de un producto cárnico con tratamiento térmico completo, de textura firme y compacta, con un característico color rosado-rojizo y un ligero toque ahumado. Además, existen presentaciones tanto con hueso como deshuesadas, pensadas para adaptarse a distintos usos en cocina y hostelería.
Jamón Westfalia. Cómo disfrutarlo en la mesa
Por su versatilidad, este jamón resulta perfecto tanto en lonchas finas como en lascas más generosas. También funciona estupendamente en bocadillos, tablas de embutidos o a la plancha, donde su sabor ahumado se potencia todavía más. En consecuencia, es una opción muy socorrida tanto para el día a día como para ocasiones especiales, ya que combina tradición y sabor en un solo producto.
Jamón Westfalia. Producto con historia y con futuro
En definitiva, el jamón Westfalia representa un ejemplo perfecto de cómo una técnica artesanal centenaria puede seguir vigente en la actualidad. Su proceso lento, su ahumado natural y su sabor inconfundible lo convierten en un producto de referencia dentro de la charcutería europea. Por todo ello, tanto si se busca un producto gourmet como una opción práctica para el consumo habitual, el jamón Westfalia sigue siendo una elección segura y llena de carácter.
